Las apariencias engañan
Las apariencias engañan. Hay que peinarse y en lo posible cortarse el pelo. ¿O sino qué van a pensar?
Así vive el hombre (y la mujer). Más pendiente de lo accesorio que de lo esencial y es lo superfluo lo que pesa más hasta que se le empiezan a descubrir sus inconsistencias y el chascón de la empresa demuestra ser el más eficiente.
A lo mejor se concentra más en lo que está haciendo que en cómo se ve.
Pero en Chile es más importante como se ven las cosas.
Aunque se estén haciendo mal.




Comentarios sobre Las apariencias engañan
-soy bella igual-
ja
donde estas polo???
se te extraña
Un abrazo